Historias efímeras, pero indelebles

Historias efímeras, pero indelebles

Fuente de imagen

Si tan sólo se enterara de todas las cartas  que le ha escrito en su corazón,  quizá habría comprendido la razón de aquel terremoto que escuchó en su piel en aquel primer beso en el primer mes del año.

Y como olvidar el primer tímido abrazo de despedida,  las primeras dedicatorias musicales cuando ambos tenían miedo y querían huir,  para que al final ninguno se fuera.

Como olvidar aquellas locuras que uno  hace estando enamorado, él, dejando su timidez para abrazarla de regreso a casa  y tarareando melodías que sólo los dos conocían, y ella siendo impaciente sigue esperando con letras en sus ojos su regreso.

Como olvidar cuando ella le pedía que le hablara en inglés,  y él le correspondía,  ella tan sólo lo miraba como si nunca hubiera  visto ojos más bellos, y en su mente le decía: “I´m in love with you.“.

Como olvidar cuando le llamaban la atención en el trabajo por responder sus mensajes cada dos minutos, sus latidos cuando lo veía caminar a lo lejos… Ahora ya sólo yacen los recuerdos, y regresa a aquellos ayeres cuando lo veía  en los pasillos de la facultad,  él, un hombre inteligente y estudioso jamás  se fijaría en una mujer tímida e insegura como ella.

Si supiera que su ausencia le duele,  que preferiría estar peleando como niños  por temas insignificantes a tenerlo lejos, que extraña sus intermitentes conversaciones  sobre quién tenía más miedo de no ser mucho para el otro.

Si supiera que alguien como él  le hizo tener en claro el tipo de amor que merece, y a él lo tenía claro… Merecía amarle.

No entiende como aquel hombre la abrazó y arregló lo que no había roto, que le hizo creer en lo que ya no tenía esperanza,  que no la hizo olvidar porque ya no recordaba su pasado.

Como un hombre como él puede ir por las avenidas ignorando lo que ella no puede olvidar, porque enamorarse de un desastre a veces deja  remolinos en el alma que nadie puede arreglar, porque enamorarse de un desastre deja marcas indelebles en el corazón.

Como olvidar a un hombre al cual ella siempre estuvo esperando.

Él, un hombre de prejuicios, ella, una dramática empedernida,  que se quisieron sin llegar a amarse, sin ser complementos uno del otro.

Son historias efímeras, pero indelebles.

The Lady of the Flowers

Publicar un comentario

0 Comentarios