Más que juguetes

Más que juguetes

María solía llamarme osito, pero ahora quiere dejarme. Ya no me veía como antes. Supe que había pasado algo cuando llegó el nuevo. Había visto reflejada la alegría en sus ojos cada vez que lo abrazaba, la misma alegría con la que me abrazaba a mí en el pasado. Para ella no éramos más que juguetes.
Supongo que fue ese pensamiento lo que me hizo odiarla. Yo no era un simple peluche. Era su mejor amigo. Por eso, mientras dormía, la asfixié con la almohada. Ya nunca volvería a abandonarme por Mr. Potato.

Noemí Hernández Muñoz

Publicar un comentario

0 Comentarios