![]() |
| Imagen extraída de la publicación original |
en cada insulso latido,
me olvidé de respirar
y sólo finjo que vivo.
Para dejar de extrañarte
en cada verso que escribo,
me he dedicado a dormir
y a coquetearle al olvido.
Pero aún hay noches de insomnio
y madrugadas de miedo,
aún me desborda la rabia
cuando te sueño en sus besos.
Ya no me ayuda el ruido,
ni vivir de madrugada;
a veces me espanta el tiempo
que se ha parado sin ti.
Para dejar de sentirte,
para dejar de nombrarte
he aprendido a mentirme
y a esconderme de mí.
Da Cardenas




0 Comentarios