![]() |
| Imagen por: kersti__k |
Recuerdo cuán bien lo pasabas hace algunos años en compañía de tus amigas. Aún no olvido cuánto disfrutabas riendo con ellas. Siempre fuiste el objeto de las burlas más tiernas por parte de tus compañeros. No puedo decir que eso haya cambiado, aún te siguen molestando, pero ya no reaccionas de la misma forma que antes. Años atrás de verdad disfrutabas riendo de lo que tus amigos te decían. Aún siento el calor en tu cara cuando esta se tornaba color carmesí después de escuchar decir a tus amigos decir que eras la más risueña de todas, que no entendían por qué siempre estabas riendo.
Esa era tu mejor arma en su momento. Las miradas que intimidan y hacen callar a cualquiera han usurpado el puesto de tan dichosa y risueña ganadora. Me da pena decir que usas la sonrisa como respuesta cortes cuando algo te molesta o cuando simplemente no tienes nada que decir. Hace algunos años, ella acudía a tu boca con tanta facilidad que había decidido no irse, hasta que entendiste el poder que te dan tus ojos y tu mirada.
Entendiste que era mucho más fácil lanzar una mirada intimidante a aquellos que no te gustaban, que simplemente sonreír y olvidar todo. Ahora es muy raro escuchar decir a tus amigos que sonríes a todo momento. Lo único que se logra escuchar de ellos es mencionar la mirada tan fuerte que tienes y lo bien que sabes usarla.
Francamente eso debería apenarte, pero soy consciente de que no es así.
Lo que eres ahora es alguien muy diferente a lo que eras hace algún tiempo. Son personas diferentes ocupando un mismo cuerpo. Es imposible negar que a quien logre derrumbar esas barreras que tan bien ha montado tu nuevo yo, disfrutara de aquella niña alegre, risueña y tímida que antes eras. Lo malo a esta situación es que casi nadie lo logra, por no decir que nadie lo ha logrado.
Espero algún día conocer a algún valiente que logre derrumbar aquel muro de granito que tan bien has montado. Solo espero que ese día llegue pronto y que pueda disfrutar de una velada interesante con mi antiguo y nuevo yo.
Esa es mi única y humilde petición.
Con amor, siempre suya.
Angie L. Sanchez.




0 Comentarios