Para mí mismo

Para mí mismo

Fuente de imagen

No hay excusas,
para hacerlo no hubieron motivos,
te pierdo por esta maldita costumbre de complacerme a mí mismo.

Agrego otra cruz a mi gólgota y en ella reposa tu corazón cansado de la procesión que lo hice caminar luego de haberlo traicionado.
Soy el perro que muerde la mano del amo,
soy el cuervo que te saca los ojos luego de que lo has criado.

Estoy harto de mí,
este eternamente inconforme ser que no goza,
que no aprecia,
que no siente.

Me cansé de sentarme a escucharme decir que repudio cualquier sentimiento que pudiese servirme de vela.
He desechado todo lo bueno que me ha ofrecido,
he pagado con desprecio e indiferencia a quienes me han brindado más de una vez calma en la conciencia.

Procuraré recordar esto que hoy escribo cuando en soledad me corrompa la compañía.

Frey Hurtado

Publicar un comentario

0 Comentarios