![]() |
| Fuente de imagen |
Es cierto, no hay nada mejor
en el mundo que ser directo y claro,
decir las cosas de frente,
sobre todo cuando se trata de amor,
sin embargo,
sería demasiado triste y aburrido
decirte simplemente que te amo.
Sería incluso injusto para la poesía
no decir que me gustaría pasar
toda la vida haciéndome daño contigo,
que tus manos se clavaron en mi pecho
una fría mañana de invierno,
y desde entonces,
muero de calor.
Que cuando camino, sin querer,
se me van desprendiendo versos
que gritan tu nombre
como si fuese una dulce penitencia.
Que hasta la música,
mi amor,
llora cuando no te beso.
Es necesario hacerte saber
que me pasa con tu amor
lo mismo que me pasa
con todas las cosas que me generan placer:
siempre me quedo con ganas de más,
es decir, de ti, que lo eres todo
y parece que te pusieron el alma en los ojos,
y por eso me miras de esa forma tan bonita,
incluso cuando pierdo toda lógica.
Que tus equivocaciones y aciertos
para mí son una combinación
letal que me consume.
La verdad no sé qué coño
hace la gente hablando de Roma,
cuando el único camino
que lleva al paraíso es el tuyo.
Y aunque a veces siento que mi amor es corrosivo,
que puedo hacerte daño incluso si no lo quisiera,
hacerlo todo mal,
y arruinarlo del peor modo posible;
sinceramente espero que todos los giros
que dé en mi vida sean de 360 grados
para retomar las cosas exactamente
donde las dejé contigo.
Ya ves, ahora
voy a terminar
con lo que debió
ser el principio:
te amo.
Pero,
como dije antes,
tú te mereces algo más
que esas dos simples palabras,
por eso este otro intento de poema
que vocifera adoración hacia ti.
Karina Montero




0 Comentarios