El amor fue su verdugo

El amor fue su verdugo

Fuente de imagen

Era tanta la necesidad de él, que nunca logré sobrevivir más de un día en su ausencia. Era tanto el amor que le tenía que yo pasé a segundo plano desde que lo conocí…. Todas mis atenciones se dirigían a él. Era tan perfecto nuestro amor que todos nos criticaban diciendo que no era amor, era costumbre.

—La envidia siempre sale a relucir.

Sin embargo, a nosotros eso nunca nos importó. O eso era lo que yo creía… Hasta aquel caliente y fatídico día. Ese día me sentía en el cielo. Era el momento perfecto, sólo él y yo. Sólo nosotros en nuestro propio mundo lleno de corazones, rosas rojo pasión, letras románticas, frases empalagosas. Todo únicamente para nosotros.

Me sentía la mujer más dichosa del mundo en ese momento. Era la primera vez que nos íbamos a unir en cuerpo y alma. Desde ese día empezaríamos a ser dos cuerpos compartiendo una misma alma.

Qué tonta fui. Era tanto el amor que le tenía que estaba cegada sin poder ver la cruel realidad que pasaba ante mis ojos. Él, mi amor, mi único motivo para vivir, mi ángel, mi salvador, pasó a ser mi mayor verdugo, mi asesino en serie. Casi muero cuando el después de haberme quitado mi más preciado tesoro, me dijo con egoísmo y superioridad: «Cariño, levántate. Ya te hice el favor. No pensarás que dormiré contigo. Muévete. Y no me busques, yo te llamo».

Esas palabras provocaron el inminente derrumbe de mi mundo color rosa. Esas palabras volvieron mi vida color gris.

Esas palabras son las causantes de que esté acá en un puente peatonal a mitad de la noche, viendo pasar los carros y esperando el momento perfecto para caer.

Sólo espero que mañana en los titulares aparezca: «El amor fue su verdugo».

Postdata: No te culpes, te perdono. Tú no acabaste con mi vida, lo hizo el amor. Lo hizo aquel amor puro e inocente que te tenía. Lo hicieron aquellas palabras que hirieron lo más profundo de mi alma. Recuerda que aún en otro mundo te seguiré amando, así no lo merezcas.

Angie L. Sánchez Álvarez

Publicar un comentario

0 Comentarios