Recuerdo

Recuerdo

Imagen: go4photos
Recuerdo el mensaje que me enviaste ese día, a las dos de la mañana, diciéndome que ya no podías continuar con lo nuestro, que todo era muy tedioso para ti y muy pesado para mí.
Que la que venía arrastrando el cariño era yo, y tú sólo sentías compasión, o costumbre, no lo sé.
Recuerdo que esa noche no dormí, que lloré incesablemente hasta el séptimo día, con los ojos hinchados y los labios rojos.
Las manos sangrando y el corazón en la mano.
Recuerdo que ese día tiré las ilusiones a la basura y te guardé en una cajita de cristal junto con mis cartas de amor que te iba a regalar.
Recuerdo esa noche, fue un martirio para mí, la locura me envolvió y la luna me miraba rogando que parara, que ya no me hiciera más daño. Que no serviría de nada.
Pero continué amándote, lanzándome a la deriva, creyendo que con una catarsis me iba a liberar de ti, de todo.
Creyendo que el cosmos conspiraría a mi favor, y me regalaría un corazón nuevo para amar.
No sucedió nada de eso.
Seguí llorando.
Seguí rompiéndome el alma.
Seguí queriéndote.
Seguí.
Recuerdo que poco a poco me fui recuperando de mi desdicha.
Que le pedía al sol, que todos los días me lanzará besos para curar mis llagas.
Recuerdo que te dejé de llorar, y de extrañar.
Que ya no veía tus fotos y me acurrucaba con tu suéter oliendo el poco aroma que ya quedaba.
Recuerdo que salí a divertirme, y a pensar un poco en mi futuro con tu ausencia.
Recuerdo.
Que sí, que ya estoy mejor.
Que todavía te tengo en mi mente algunos días.
Pero he aprendido a amarme más de lo que te amo a ti —todavía en presente—, y que he aprendido a valorarme por lo que soy.
Que la próxima vez que venga alguien a interrumpir un poco mi rutina, no entregaré pedazos rotos como tú.
Me entregaré completamente, sin temor alguno.
Pero sabiendo que mi prioridad soy yo.

Paulina Mora

Publicar un comentario

0 Comentarios