![]() |
| Imagen: andreadabene |
Querido tú:
Ya van varias semanas que no te escribía, los libros me han secuestrado por un rato.
Las cosas no han cambiado mucho desde la última vez que te escribí.
Hace unos días cumplió años Miguel, ¿lo recuerdas?
Adornamos su recámara y le llevamos un pastel, al final las cosas se salieron de control y se convirtió, la “reunión privada”, en una fiesta.
Fue bueno estar con amigos, hace mucho tiempo que no salía de mi casa, me divertí, lo admito.
Hace días la profesora de literatura me comentó que había encontrado mi fanpage. Me aterré. Me gusta separar las cosas y que ella esté enterada de mis escritos no me gusta, pero ya no puedo hacer nada, ahora lo sabe y mantiene sus ojos en mis libretas.
Oh, casi lo olvido. Creo que mi papá por fin está aceptando que quiero dedicarme a escribir, me regaló un pequeño diario con una nota que decía: “Para que escribas”.
Me emocioné mucho, sabes lo importante que era para mí que él aceptara mis gustos, o bueno, quizá no los acepte pero al menos lo asimila.
He conocido verdaderos amigos durante este tiempo, personas que me apoyan, que me hacen sonreír, he sido feliz.
Como lees, son pocas las cosas que te escribo, pues si te hablara de mis experiencias de libros te dormirías.
Me despido de ti, espero que tu vida inundada de superficialidades siga llenándote y que la persona con la que estás siga soportando tu egoísmo.
¡Suerte y que la vida te sonría!
Con ligero cariño, quien te hizo inmortal en miles de letras.
María Celeste R.



