![]() |
| Imagen proporcionada por el autor |
Después de quererte por las noches y soñarte por los días, he empezado a notar los cambios drásticos que surgen en mi vida. Todo el mundo es escaso cuando se trata de buscarte, y es que en mi interior, a un niño que pide a gritos ser escuchado, soy aquel amante perdido que busca consuelo en las noches frías de tu eterno olvido. Ahora entiendo todo, desde la punta de tu cabello hasta la punta de tu corazón invertido, y es que he frenado todo pasado que me arrastraba a ti, he muerto de pie como todo valiente que esperaba verte y jamás llegaste.
Después de quererte a media noche y de amarte todos los días, lo único que me queda decir es que este corazón no puede olvidarte y, si tuve que detener el tiempo para no sufrir, es porque mucha felicidad tengo en tus recuerdos; ya lo he dicho y lo seguiré diciendo, no importa cuánto tiempo tenga que pasar, no importa si el tiempo se hace viejo y yo me hago polvo, lo único que estoy esperando es encontrarte en aquel lugar, de aquella calle, donde juntábamos nuestras formas raras de expresar nuestro arte.
Después de quererte por los días y borrarte por mis melancólicas noches, no he podido derramar ni una sola lágrima. Por más intentos que haga de expresar lo que siento en una gota de alcohol, siempre tendrás que salir de mi mente y abrazarme; recuerdo que eso hacías cuando estabas lejos, de viaje, no puedo entender cómo puedo quererte por los días si cada minuto que pasa es como si fuera un recuerdo vivido en aquel lugar, de aquella calle, donde juntábamos nuestros cuerpos para demostrar que la muerte era sólo un juego y que la vida era nuestra cobija favorita
Pero no sé si tú me olvidas por los días y me recuerdas por las noches o, si cada vez que el viento corre en todas las direcciones, si cada vez que susurro tu nombre, tú escuchas lo que aún siento por ti, y es que he pensado en cada detalle de hoy y de mañana, del pasado y del presente y lo único que resta a mi vida es la magia oscurecida de quererte por las noches y amarte por los días. No sé si algún día volveremos a encontrarnos pero lo que sí sé es que hoy entrelazaremos voces. ¿Recordaras mi voz? No lo sé, no tengo miedo de enfrentarme a mi pasado porque hoy descubriré si me olvidas por el día o si me recuerdas por las noches.
Kaizen



