Yo creo en el amor

Yo creo en el amor

Imagen: navut
Las historias de amor verdaderas, en su mayoría, tienden a ser sólo fantasía, una creación de nuestras mentes para evitar expresar amor a otra persona en la vida real, esto porque se sabe que al amar a alguien le estamos dando el poder para cambiar nuestro estado de ánimo, nuestros pensamientos, nuestras decisiones.
(Uno al estar enamorado suele ignorar la lógica, el raciocinio y la verdad).
Las historias de amor más verdaderas existen, quizá son contadas, pero existen, y lo digo porque de éstas nos basamos para creer en él. Así es, las historias de amor no están tan alejadas de la realidad.
Al amor no le importan las creencias, las razas, no le importa el lugar ni la época, lo difícil es saber distinguirlo ante una sociedad que ha sido manipulada, tanto así, que lo comparamos con cualquier muestra de cariño apócrifa.
Algunos fracasan en la búsqueda porque lo exigen, y otros ofrecen amor a cualquier humano que se le parezca.
Yo creo en el amor, lo que no creo es que sea fácil de encontrarlo.
No creo que nadie lo haya inventado, e ignoro si ese sentimiento se llama así, sin embargo, así le llamo porque todos lo conocen con ese nombre. Lo que sí sé es que es un sentimiento demasiado complejo que ni yo misma he logrado entender, y que rara vez mis ojos han visto, existe, y si alguien lo escribió o lo hizo película, serie, etc., es porque comprenden que el verdadero amor existe. Sin embargo, en nuestra época, lamentablemente nadie se toma el amor en serio, derivando así desilusiones; por ello tienden a expresarlo de otra manera, callando los labios y dejando que el corazón se desahogue por medio del arte.

The Lady of the Flowers