Ven cuando quieras

Ven cuando quieras

Imagen: benonsensical
Te he dicho tantas veces que si estás aquí,
para mí, luego ya no existen las excusas;
así que te quiero para desaparecer los miedos
y para arrullarnos contra el invierno
que a veces dejan las ausencias prolongadas.

Si te digo que te he extrañado, no estoy mintiendo;
quiero que me abraces hasta hacerme creer
que nada de lo que sufrimos ocurrió realmente.

Desnúdame como sólo tú sabes hacerlo,
he sido tuya desde siempre y lo quiero seguir siendo;
pintaré en las ventanas empañadas tu nombre,
por si algún día me faltas
para que el extrañarte se reduzca a saborear el silencio
que dejan dos enamorados después de una noche incontrolable.

Si me veo al espejo, me doy con la sorpresa de que todo de mí
lo conoces bien;
y es que, estando a oscuras,
pueden verse los secretos más profundos de alguien.
Pronuncié tu nombre hasta cansarme;
y hoy lo hago a escondidas,
porque se supone que nadie sabe de tu existencia.

Ven cuando quieras,
que las puertas de mi habitación siempre están sin seguro,
y las ventanas permanecen abiertas,
si algún día se te ocurre romper con las formalidades.

Te quiero.
Te lo dije de tantas maneras
que hoy ya no se me ocurre ninguna.

Te quiero así,
de boca,
de ganas;
con ternura,
con pasión,
con miedo,
con locura,
con osadía
y rebelión.

No me arrepiento.
Esta noche dormiré pensando en ti.

Beatriz Allca