Un gran y enorme dilema

Un gran y enorme dilema

Imagen: 9images
De noche, caminando por la calle, hacia un rumbo desconocido. No importaba el miedo, pues se encontraba conmigo, y me gustaba que así fuera; no importaba el hecho de que lloviera, y cuando se intimidaba, me tomaba de la mano; son esas pequeñas cosas que me motivan seguir a su lado.
Y tenía ganas de robarle un beso bajo la tenue lluvia, mas no me atreví. Y quería abrazarle y decirle: "No te daré ir", pero tampoco lo hice.
Transcurridas las horas después de estar en nuestro destino, cada quien actuó distinto. Intentando aparentar indiferencia e intentando controlar mi histeria sólo observaba y callaba, inclusive pensé que no le importaría cuál fuese mi comportamiento con un tercero y por más que me retaba con su sonrisa y mirada, me rehusaba, no quería imprimarme de alguien más, y tal vez indirectamente lo hice. La mirada es un poco traicionera, pero quería que me entendiera, me era difícil no estar contenta con quien hace tiempo logró hacerme sentir plena. Pero aún así nunca les compararía, son historias muy distintas...
Las horas, la música, el tabaco y el alcohol, las ganas y día de abstinencia no eran gran ayuda, sólo me tentaban y yo sólo me decía: "Aguanta".
Y no, no pude. Apenas le tuve a mi costado en la primera oportunidad tomé su cara y lo besé, me apasioné, no me quería desprender, no me importaba nada más que seguir besándolo, intentando controlar todas mis ganas; no me importaba quién estuviera, ni la hora, el lugar o ambiente, no me importaban las consecuencias, yo sólo quería estar ahí. Y es que cada segundo de duración es diferente, de la pasión a la ternura y de la ternura al gozo; entonces me frenó, dejé su mentón cerca del mío, tomé su cara y le dije perdón mientas me decía: "Cálmate". Después de eso sólo pude besar su frente lentamente. Para mí significó un te adoro. Tomé su mano y dibujé pequeños símbolos en su piel. Hizo lo mismo conmigo. Ojalá tuviera idea alguna de cuánto me gusta eso, me encanta porque ha descubierto cada punto sensible que existe en mí.
¿Y ahora qué sigue?, o mejor aún, ¿qué somos? Somos más que una aventura pero no somos algo formal, siempre he sido de la idea de que se debe tener en claro el "qué somos", pero ahora es diferente, eso no me importa, no me interesa y ni si quiera es necesario para mí el "definir" por qué soy feliz.
Pero también cada día muero un poco, me atormento por celos y no quiero perderlo, pero no quiero atarlo. Y siendo sincera, no sé qué quiero, me duele y pienso; me es difícil saber que alguien más tiene una parte de su vida aunque ésta sea en diferente medida, y confirmo que soy alguien estúpidamente egoísta porque he actuado de esa manera. Pero es que lo quiero y he cambiado en mil maneras, no quiero saber si alguien más lo besa pero a la vez me interesa, es un gran y enorme dilema.
Y ya no sé si seguir, porque en verdad quiero estar así pero no quiero matarlo y tampoco quiero morir.

Alice