La bandera blanca no existe para mí

La bandera blanca no existe para mí

Imagen: A Shade Of Pen
La sed que emana el espejo de mis miradas, no me deja.
Ahí vive la duda entremezclada con mi sed de fuego.
Es mi enemigo, la incertidumbre del mañana.
"Quizás", "tal vez", "hubiera", "ojalá", sólo suenan en mi cabeza.
Rendirse, en tan sencillo como dejarse morir.
Rendirme no es aceptable en mis quehaceres.
No forma parte de mi intelecto, ni mi anatomía.
No está escrita esa información en mi piel.
Debo seguir corriendo, que ya pronto me saldrán alas.
No me verás rendida.
Me verás tendida en el suelo, sí.
Arrastrándome, claro, porque estoy cansada pero no me detendré.
Iré mas lento, pero sigo avanzando centímetros hacia donde quiero estar.
Retumba en mi pecho el timbre del reloj.
Me aplasta el corazón de la emoción.
Ya es hora.
Debo seguir bailando,
Que la música no dejará de sonar si me caigo.

¿Rendirme? Jamás.

Iveth García