No sé cuándo prefiero hacerte el amor, si de noche, cuando tu cuerpo es un fantasma que se encima sobre mí y se bate de manera enérgica, o de día, cuando tu piel blanca al ser golpeada por la luz del sol, irradia centellas de prisma por las paredes de mi cuarto.
No sé cuándo es más delicioso el orgasmo, si cuando te veo a los ojos o cuando sin ver tu cara puedo hacer un dibujo de tus expresiones solamente al escuchar el sonido de tus gemidos.
No sé cuándo me pareces más hermosa, si comenzando el día, con tus ojos todavía reflejando el sueño, o cuando la tarde empieza a marcar sus últimos minutos y junto con los faros de las calles, enciendes tus colores y te conviertes en el centro de atención de las miradas.
No me molesta que te vean, no me molesta que te balbuceen halagos que ni rasguñan tus oídos porque al final son mis palabras las que escuchas, son mis besos los que saborean tu lengua, es mi cama en la que duermas plácidamente y todo recuerdo o pensamiento que te acongoje queda suprimido por mi humanidad.
Soy tan tuyo como tú mía.
Porque hoy estamos juntos y estamos disfrutando de todo, porque entre risas nos entendemos y con besos nos hablamos, porque te gusta verme sudado, porque me gusta verte desnuda, porque no hay mejor momento para disfrutar del romance que éste que estamos viviendo.
Frey Hurtado



