Todo me recuerda a ti

Todo me recuerda a ti


Todo me recuerda a ti, maldita sea.
Desde el perfume que me pongo todos los días
ése que unos días te gustaba y otros no,
hasta los poemas que tengo escrito en la pared.
Porque, joder, los escribí únicamente para ti,
para nuestras noches de colores.
Desde la cicatriz en mi rodilla,
que tantas veces besaste para borrarla,
hasta esos tres escalones fuera de mi casa,
donde me dijiste por vez primera y última
que creías que yo era la indicada para ti.
Qué locura, ¿no, cariño?
Pensar que eso fue ayer cuando ya hace tiempo
que ni me diriges la mirada.
Y es que todo me recuerda a ti;
ese primer beso que nos dimos
es un recuerdo borroso
pero ahí esta
presente
en mi mente.
Hasta el último “te amo” que me dedicaste
salió de tu lengua sin apurar prisas
ni brisas
ni sonrisas
ni caricias.
Hasta el último beso que me diste
sin remordimientos
ni recuerdos
ni momentos.
Porque tú llegaste a mi vida para quedarte como una punzada en el pie constantemente.
Porque llegaste a mí, para quedarte, aunque tú te fueras.

Paulina Mora