Te dejo mi corazón

Te dejo mi corazón


“No todo se trata de ti"… esta vez, prefiero que sea verdad. Que sea para otra tus versos venenosos.

Soldado veterano del amor,
¿ya me dejas tu bandera?
Pones fin a esta guerra invisible de conquista, con tu declaración.
Tan ingenuo,
tan ciego,
tan orgulloso,
que no te diste cuenta de que la defensiva ya se había retirado,
de que tú ya las habías derribado una por una… con tus palabras de amor

****

Date cuenta de que las ofensas ni siquiera llegaron al campo de batalla,
de que en ningún momento disparé balas con mierda,
al contrario;
mi intención era matarte, a besos,
tirarte “te quiero”, “te extraño” y “te amo” a tus oídos,
y que con ellos, quisieras abandonar tu campo de concentración, a tu amada soledad.
Ya habías ganado la batalla, amor.
Pero con tu sutil denigre,
con tus palabras de “sólo pasarla bien contigo” y no un “estar bien contigo”,
declaraste la guerra
y la perdiste por default, nunca te presentaste para decir lo contrario

***

¿Que te matan mis palabras?
¿Cuáles?, si no has hablado conmigo.
Que soy pura falsedad y veneno.
Somos un espejo, mi vida, ¿recuerdas?
Contaré yo mis trapos sucios, claro que sí,
pero tú… vete al espejo.
Porque yo siempre hablé a favor de un “nosotros”
y quien huyó de la alianza fuiste tú.
¿Y tu excusa?
Son puros delirios de presión que tú imaginaste.
Nunca te obligué a nada.
Nunca te pedí nada.

**

¿De qué manera te utilicé yo a ti?
No me confundas.
Porque te equivocas de mujer.
De quien hablas vive en tu memoria,
está impregnada en todo lo que haces y dices ahora,
aunque no quieras admitirlo.
Hueles a su traición
y te mueves atrás su polvo…, de su recuerdo;
y te entiendo, no lo reprocho.
Pero a ti…. te gustan las que te rechazan

*

Eres un soldado de amor, amor a la mala vida,
de eso presumes tú, con tu veneno y tu sarcasmo;
presumes tus heridas de guerra,
invitas a que te curen esas heridas
pero te duele y te las quitas de encima cuando lo intentan.
Y lo que no sabes, amor, es que sí, arde al principio.
Sí, sangrará cuando empiece a frotar para limpiarte;
sí, te dará comezón cuando empiece a cicatrizar,
pero crecerá piel nueva, no más heridas abiertas.
Y comenzarás de nuevo … eso da miedo, ¿verdad?

**

Pero calma, que me tienes a mí,
y si te dejas, puedo curarte
para esta guerra y las miles más que se presenten.
Pero fuiste cruel,
y aunque yo venga de tratos así,
yo no lo desquito contigo.

***

¿Dices que presumo de conquistas y pretendientes?
Te equivocas.
Yo no presumo a quien no valga la pena.
Y siempre te he presumido a ti, a tus espaldas
con cualquiera que se haya dado cuenta de mis sonrisas sin razón,
a cualquiera que notara mi alegría;
porque sí, ya te lo había dicho:
Tú me haces feliz.
Pero tú no buscas a quien te haga feliz,
tú buscas quien pague la que te deben.

****

¿Que me dejas tu bandera?
Yo, amor mío,
Te dejo mi corazón.