Perderme en tus ojos

Perderme en tus ojos


Te vi ahí, tan inusual, tan grande y transparente, como rayo de luz me atravesaste. Estabas tan libre que me diste ganas de volar, y saltamos desde el cielo y caímos en el mar, nos besamos en el fondo y nos quedamos a bailar. Jamás había respirado bajo el agua, y tú lo hacías tan natural. 

Te vi ahí, tan espectacular, como alguien que ha vivido cien vidas pero no lo dice, y vi tus ojos, tus ojos, tus ojos, ¡ay, tus malditos ojos!, que me quitan las ganas de caminar si no es para ir contigo, que me impiden el habla si no es para pedirte que me beses, que me aseguran que todo va a estar bien, tus ojos. No cierres tus ojos, no duermas, no te vayas, no dejes de existir, quédate, mírame, no te vayas, no seas un sueño, no te acabes, no te borres. Mírame y aparécete un día en mi vida, que de tanto soñarte estoy segura que cuando te vea a los ojos, no podré hacer nada más. Más que perderme en tus ojos. 

Te vi ahí, tan perfecta como un sueño. Si los sueños sueñan, suéñame también.

Nuria Ocampo.