Como nunca. Para siempre

Como nunca. Para siempre



Me asomo al abismo
que dejan entrever
tus párpados,
quiero saltar.
Eres la excusa más bonita
que nunca ha tenido nadie
para aprender a volar.

Tú, que serías capaz
de hacer estallar
la tercera guerra mundial
por tan solo un beso.
Y yo, que me comería
hasta el orgullo
si hablamos de tu boca.

Porque, joder,
cómo explicar lo de tu risa…
si tan solo una carcajada tuya
es sinónimo de éxtasis.
Si sonríes,
y cualquier ciudad
parece estar en ruinas
a tu lado.
Si me miras,
como nunca antes
nadie me ha besado,
como quien ve el mundo
por primera vez
y cree poder arreglarlo.
Y claro.

Porque puede que no sea
el amor de tu vida
o la chica de tus sueños,
pero te he visto
en un grito
desafiar al silencio.

Me he enamorado
de tus cicatrices,
de tus precipicios
y hasta de tus miedos.

He memorizado
cada centímetro de tu piel
como si de mi canción favorita
se tratase.

Te he sentido tan dentro
que ya sé cómo lates.
Me sé de memoria
todos y cada uno
de tus puntos cardinales.

Te he gemido tan fuerte
que hasta los “te quiero"
se me escapan de los labios.

He atesorado cada segundo
que he pasado contigo.
Te he besado y he sentido
en tan solo un parpadeo
esa onda expansiva
capaz de desolar
el planeta entero,
de atemorizar
al mayor de los imperios.

Te he visto amanecer
y he podido concebir en ti
la mayor obra de arte
jamás compuesta.

Y he querido eso
todos y cada uno
de los días de mi vida.

Ángela Monzón

Publicar un comentario

0 Comentarios